Epístolas de Juan No. 8

Pasamos a 1 Juan 3:4-9

v4: Todo aquel; Todos. Sin excepciones.

  • Todo aquel que comete pecado, infringe también la Ley: Cuando la Biblia habla de iniquidad, habla de aquellos que se oponen a las normas morales y éticas de Di-s. Las personas sin Ley se rebelan contra el carácter de Di-s. La Ley de Moisés se relaciona con la justicia. La Ley no es un instrumento que pueda usarse para hacernos justos, pero define lo que es la justicia y la injusticia. Aquí vemos un encuentro (una unidad) entre el pecado y la infracción. Hay una relación única entre lo que expresa la Ley (amor y justicia – Gálatas 5:14, Romanos 8:3-4) y el que está con el Mesías. Si estamos EN el Mesías vamos a caminar en amor y demostrar justicia. Asimismo, el que está en pecado va a estar practicando la infracción. La infracción es lo opuesto a lo que estamos llamados a ser. Estamos llamados a ser lícitos. Esto significa que debemos andar en amor y hacer justicia, que es lo que expresa la ley.
  • El pecado es infracción de la Ley: El pecado, podríamos decir, es contrario a la Ley.

v5: El: Yeshúa.

  • Apareció: Él se fue revelado a nosotros cuando vino a este mundo hace alrededor de 2,000 años.
  • Para quitar (remover) nuestros pecados: Este fue el llamado del Mesías mientras estuvo en este mundo. Él hizo la obra, pero solo nos beneficiaremos de Su obra si la recibimos. Si no recibimos Su obra, nuestros pecados no serán quitados de nosotros.
  • No hay pecado en Él: La razón por la cual Él pudo cumplir perfectamente la voluntad de Su Padre fue porque Él nunca pecó.

v6: Permanece: Esto muestra una condición o un estado de ser – necesitamos permanecer en una relación de obediencia a Él. Cuando nosotros, como creyentes (en una relación de pacto con Él), nos rebelamos, no vamos a ser recipientes de Sus provisiones (seremos recipientes de Su disciplina) y tampoco vamos a agradarle. Sin embargo, Él no quita Su amor de nosotros. Cuando elegimos el pecado, habrá consecuencias: consecuencias terrenales y espirituales. Necesitamos ser personas que permanezcan en Él, permanezcan en Su Palabra, permanezcan en Su voluntad, continúen cumpliendo Sus propósitos. Cuando hacemos esto, no pecamos.

  • No peca: Este versículo no está diciendo que, si somos un verdadero creyente, nunca pecaremos. Hay veces que no permanecemos. Sin embargo, 1 Juan 2:1 nos dice que, si pecamos, tenemos un Abogado que intercede por nosotros y que nos perdona.
  • Todo aquel que peca: Esto se refiere a aquellos que practican el pecado constantemente y de manera consistente. Nunca caen bajo convicción por su pecado y tampoco se arrepienten o tienen remordimiento por ello.
  • No le visto ni le ha conocido: Por su fruto (pecado habitual sin remordimiento o convicción) se puede ver claramente que estas personas no son creyentes, es decir, no tienen una relación de pacto con Yeshúa. Consistentemente van en contra de la voluntad de Di-s.

v7: Hijitos: Juan les está hablando a los creyentes – personas que están en la familia de Di-s.

  • Hace justicia: Practicar la justicia es un comportamiento normal para los cristianos.
  • Él: Refiriéndose a Yeshúa. En el griego no dice “Él”. Utiliza la frase: “Ese Uno”, por lo que la hace enfático.
  • Él es justo: Nuestro comportamiento debe estar consistentemente de acuerdo con el comportamiento del Mesías Yeshúa. En y por nosotros mismos no somos justos. La justicia del Mesías nos ha sido imputada (2 Corintios 5:21). Sin embargo, debido a que el Espíritu Santo nos llena, podemos practicar la justicia (hacer cosas buenas).

v8: El que practica pecado: Él está pecando constantemente – esa es la norma de su vida. El pecado constante es una señal de que esa persona no es un hijo de Di-s sino que es del diablo.

  • Del diablo: Las personas que son del diablo pueden hacer cosas buenas, placenteras, generosas, etc., pero si miramos sus vidas como un todo, veremos una desobediencia constante a la Palabra de Di-s.
  • Desde el principio (el diablo peca): Ese siempre ha sido su carácter: constantemente comete pecado.
  • Apareció: Revelado
  • Deshacer las obras: el Mesías ha sido revelado y ha ganado la batalla en la cruz. La prueba de esta victoria se evidencia en Su resurrección: al resucitar de entre los muertos, derrotó y destruyó el poder del pecado (es decir, la muerte, Romanos 6:23).
  • Las obras del diablo: El diablo mismo hace obras; tiene sirvientes (demonios) que también hacen sus obras al igual que los seres humanos.

v9: Nacido de Di-s: Nacer no es algo que podamos hacer por nosotros mismos. Alguien más (en este caso, Di-s) lo hace por nosotros.

  • No practica el pecado: Esto no quiere decir que esa persona nunca peca. Aunque peca, no es su comportamiento normal o constante. Su comportamiento normal es practicar la rectitud, demostrando el amor que ha recibido de Di-s a los demás.
  • La simiente de Di-s: La simiente del Mesías, que es la presencia de Su Espíritu Santo que mora en nosotros, no nos permitirá caminar consistente y continuamente en pecado. El Espíritu Santo hará que caigamos bajo convicción y nos arrepintamos. Él va a hacer que queramos volvernos en obediencia a la voluntad de Di-s.
  • No puede pecar (no puede pecar): Cuando nacemos de nuevo, nuestra naturaleza se vuelve nueva, nos convertimos en una nueva creación (2 Corintios 5:17). Aunque pecamos, el pecado ya no nos define. Ya no se nos llama “pecadores”, sino que somos declarados “justos” – Romanos 5:19.

Mañana estudiaremos 1 Juan 3:10-15

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